Primero Sony y Fujifilm. Luego Casio. Ahora Nikon. Los fabricantes de cámaras digitales están abandonando por completo la producción de versiones compactas. La razón es simple: falta de demanda. Y es comprensible, ¿quién en la era de los smartphones quiere gastar dinero en productos incompletos? Solo que los fabricantes pasan por alto un detalle: esa incompletitud la crearon ellos mismos.
Por qué cayó la demanda de cámaras compactas
El problema no es la calidad de la toma. Cualquier cámara tiene un sensor más grande y una óptica de mayor calidad. Que el smartphone más avanzado. Pero en cuanto a comunicaciones, hay ciertos problemas. Para subir una foto a las redes sociales, hay que realizar muchas manipulaciones. Especialmente con cámaras que carecen de interfaz inalámbrica.
Además, la mayoría de las cámaras compactas no tienen filtros integrados y son bastante difíciles de manejar. Lo que lleva a que los compradores se nieguen a gastar dinero y tiempo en trabajar con equipo fotográfico. Los fabricantes han pasado a producir cámaras digitales más caras. Aquellas cuyo precio comienza en $1000 y aumenta. Y el segmento de cámaras compactas está vacío. Pero no por mucho tiempo.
Qué le espera al mercado de cámaras compactas en 2023
Sin duda, los escaparates de las tiendas no se quedarán vacíos. Los chinos seguramente calcularán su beneficio y harán una oferta irresistible. Habrá un nuevo gadget. Compacto. Con una buena matriz y óptica. Y a un precio accesible. Aquí es importante entender por qué camino irán los fabricantes:
- Cámara – consola de juegos.
- Cámara – smartphone.
- Impresora – cámara.
- Navegador – cámara.
Hay muchas variaciones posibles. Sin duda, el enfoque estará en la incorporación de interfaces inalámbricas y sistemas operativos en dispositivos compactos. En general, las corporaciones japonesas deberían haber equipado antes las cámaras compactas con sistema Android. Eso habría resuelto de inmediato el problema de la transferencia de fotos a las redes sociales. Pero nadie pensó en ello antes. O no quiso gastar dinero en la implementación. Los chinos lo harán. Y sorprenderán al mundo.



