Astrofísicos de varios continentes han expresado su apoyo a la hipótesis de la existencia de un segundo planeta similar a la Tierra. Según los científicos, este planeta pertenece al Sistema Solar y simplemente no es visible desde la Tierra. Como un espejo, se oculta detrás del Sol y otros planetas. Y para verlo, las sondas deben alejarse significativamente de Júpiter para observar lo que sucede más allá de Neptuno.
Planeta-espejo – Vadim Shefner tenía razón
¿Cómo no recordar la novela de ciencia ficción del gran escritor Vadim Shefner «La choza del deudor»? Donde el autor sugiere la existencia de un planeta espejo de la Tierra, que simplemente no se puede ver debido al movimiento de otros planetas y el Sol. «Yalmez» es precisamente el nombre que da el autor al planeta. En diferentes idiomas del mundo, esto simplemente parece una lectura inversa de la palabra «Tierra».
En el contexto de la novela y la película basada en la trama de Vadim Shefner «La choza del deudor», se desarrolla una historia muy interesante. Donde el planeta espejo envía una cápsula del tiempo, intentando obtener ayuda de los habitantes de la Tierra. No tiene sentido revelar la trama, ya que la novela es digna y muy interesante. Es mejor leerla o ver la serie. Por cierto, la película es genial: participaron actores rusos muy conocidos que demostraron su profesionalismo a los espectadores.
Aspectos de la astrofísica y las imperfecciones en el estudio de los planetas
¿Y qué pasa con las sondas? preguntará el lector. Sí, los chinos, estadounidenses y rusos enviaron muchas sondas al espacio. Solo que su ruta sigue a lo largo de la fila de planetas. Y la tarea de las sondas es obtener materiales sobre planetas desconocidos. Ningún país envió una sonda en dirección a todos los planetas desde diferentes ángulos. Y esta falta de trabajo llevó a la hipótesis de la existencia de un planeta oculto.
Todo esto parece poco plausible y muy intrigante. Porque a una distancia considerable, el planeta espejo «Tierra» puede ocultarse fácilmente detrás de Neptuno. Y mientras tanto, solo podemos suponer si allí hay un planeta o si el Sistema Solar termina en Neptuno.
Por ahora, a los amantes de la odisea espacial les queda familiarizarse con la novela «La choza del deudor», que difícilmente dará respuestas a las preguntas que interesan. Pero podrá sumergir al lector en el mundo de la ciencia ficción, aportando su granito de arena a la vida de cada amante de la ciencia ficción.




