En China se ha promulgado una nueva ley que limita la emisión de vehículos que no cumplen con las normas ecológicas establecidas. En primer lugar, la prohibición afectará las emisiones de monóxido de carbono, así como el consumo de combustible.
Los chinos toman en serio su propia ecología
Según informes en los medios, el secretario general de la asociación de automóviles de pasajeros, un gran porcentaje de los autos fabricados en el país del Sol naciente, permanecen en China. Los autos de marcas conocidas, como: Mercedes, Audi o Chevrolet, se ajustan a las normas ecológicas europeas.
Según el gobierno de la República Popular China, más del 50% de los autos dañan la ecología de todo el país. Desde 2018, las nuevas leyes ayudarán a reducir las emisiones de gases tóxicos. A partir del 1 de enero, ya están prohibidos 553 modelos de automóviles.
Se espera que para mediados de 2018, el gobierno chino haya desarrollado un plan de 12 años para la transición de vehículos con fuentes de energía hidrocarbonadas a acumuladores eléctricos. Para 2030, China planea prohibir la fabricación y venta de automóviles con motores de combustión interna. La práctica de fabricar autos «verdes» en la RPC ya existe. El año pasado, en el país se vendieron medio millón de autos eléctricos que circulan por las carreteras de China.


