Las diferencias políticas vuelven a afectar el ámbito deportivo. Según informa The New York Times, el luchador iraní Alireza Karimimahiani abandonó su pelea contra un oponente ruso por instrucciones de su entrenador. Lo interesante es que, en el campeonato celebrado en Polonia el 25 de noviembre, en la lucha por la medalla de oro, el iraní ganaba al ruso Alikhan Zhabrailov. Sin embargo, en un momento dejó de atacar y empezó a exponerse, permitiendo que su oponente ganara.

¿Qué desacuerdos hay entre Rusia e Irán, si son dos potencias mundiales con buena relación? Es simple: el próximo rival en el Campeonato Mundial de lucha para el atleta iraní será un israelí, quien previamente derrotó a un luchador estadounidense. Aquí es donde empieza la política, que no deja en paz a los habitantes de ambos países. Las autoridades iraníes prohíben a los deportistas participar en combates contra representantes de países hostiles, instando a evitar las competencias o a simular lesiones.

Según declaraciones del atleta, su entrenador le ordenó abandonar la pelea. Es notable que no hay declaraciones del entrenador en los medios. Además, Karimimahiani criticó a los medios por la falta de resultados en el Campeonato Mundial de lucha, que está siendo influenciado por la política y no permite a los deportistas disputar combates justos. Meses de entrenamiento por una medalla de oro terminaron en fracaso.

