Los chinos se han tomado en serio la construcción de una supercomputadora cuya potencia superará la marca de un quintillón de cálculos por segundo. La computadora ya ha sido nombrada Tianhe-3, y la fecha de presentación está prevista para finales de 2020. Sin embargo, los expertos no descartan que a los chinos les tome menos tiempo cumplir con sus propias promesas.
Cálculos en el orden de un quintillón por segundo en chino
La epopeya de la construcción de supercomputadoras comenzó con las sanciones impuestas por EE. UU. La prohibición se extendía a la exportación de chips a China para construir capacidades computacionales que ayudaran a los científicos en sus investigaciones. Los chinos respondieron a las restricciones con comprensión y construyeron su propia fábrica de chips, privando a los estadounidenses de la monopolización.
Las supercomputadoras ayudan a los científicos a llevar a cabo proyectos innovadores, crear medicamentos y predecir el clima. Una parte de su capacidad la ocupa la industria de defensa, que no revela al público información sobre el uso de supercomputadoras. La competencia en el mercado mundial la enfrentan solo Japón y EE. UU., pero según varias publicaciones en los medios, en 2018 los chinos tomarán la delantera al poner en funcionamiento la supercomputadora Sunway Exascale. Tras reemplazar a Sunway TaihuLight, la computadora dejará muy atrás a japoneses y estadounidenses durante mucho tiempo.


