Chernóbil. Zona de exclusión: recuperación de la fauna

Chernóbil. Zona de exclusión: recuperación de la fauna

En la compañía de caballos de Przewalski, que son registrados diariamente por cámaras trampa en la zona de exclusión, los biólogos notaron una caballa doméstica con un potrillo. Este tipo de cría no es reconocida por las personas, pero la naturaleza tiene sus propias leyes. Además, la aparición de un caballo doméstico en un territorio contaminado por radiación indica la recuperación del ecosistema de Chernóbil y las áreas circundantes.

Chernóbil. Zona de exclusión: recuperación de la fauna

A principios de 2018, los científicos lograron registrar 48 caballos de Przewalski. No se descarta que la población de animales salvajes sea 2-3 veces mayor. Según el director del Santuario de Chernóbil, Denis Vishnevsky, los caballos parecen saludables, sin signos de enfermedad radiactiva. Teniendo en cuenta que los caballos de Przewalski desaparecieron de su hábitat natural, no hay misterios en la aparición de animales en la zona de exclusión. Los caballos fueron traídos a Chernóbil desde el santuario de Askania-Nova en 1998.
Chernóbil. Zona de exclusión A pesar de la ausencia de personas y la radiación, el sistema ecológico de la zona de exclusión se está recuperando. Aparecen especies únicas de animales y aves que ya en el siglo XX estaban en el Libro Rojo. Alces, ciervos, lobos, zorros llenan los bosques salvajes de Chernóbil y Pripyat. Es notable que en la zona de exclusión hay muchos más lobos que en las regiones vecinas.

Paraíso para la naturaleza viva

Chernóbil. Zona de exclusión La revelación que enorgullece a Chernóbil (zona de exclusión) es el oso pardo. El mamífero sorprende a los científicos, quienes no habían visto un oso desde finales de los años 80. Se han creado condiciones ideales para el oso. En los cuerpos de agua hay peces de río, y el bosque está lleno de aves. La ausencia de cazadores en la zona de exclusión es otra ventaja para los animales salvajes.