Cada año, vemos en la feria CES cómo la marca taiwanesa nos muestra sus tecnologías avanzadas. Escuchamos siempre las mismas palabras sobre avances en los procesos tecnológicos. Oímos cómo el fabricante promete precios accesibles para sus productos. Pero luego, cada año, encontramos en el mercado portátiles de juegos Gigabyte con precios astronómicos, que en rendimiento no superan a marcas menos conocidas. Y todo este movimiento, como una «repetición del Día de la Marmota», se repite año tras año.
Portátiles de juegos Gigabyte: oferta y demanda
El fabricante taiwanés vuelve a ofrecer hardware de gama media en cuanto a rendimiento, todo envuelto en un diseño atractivo, intentando ingresar en la élite de los portátiles de juegos. En esta ocasión, Gigabyte ofrece 2 versiones del dispositivo: con pantallas de 15 y 17 pulgadas. Volveremos a esto en breve. La configuración incluye:
- Procesador Core i7-10870H o Core i5-10500H.
- Memoria RAM DDR4 de 8 o 16 GB.
- Tarjeta gráfica GeForce RTX 3060 con 6 GB de memoria GDDR6.
- Almacenamiento SSD (capacidad no especificada).
Punto de inflexión en la fabricación de portátiles
Ahora, volvamos a las pantallas. Se afirma que la versión de 15 pulgadas soportará una frecuencia de actualización de 240 Hz, y la de 17 pulgadas, 144 Hz. Todo parece excelente, pero hay un detalle importante. La tarjeta gráfica GeForce RTX 3060, en buena calidad de imagen, no soportará esas frecuencias de pantalla. Como máximo, 75 Hz. Es posible que en juegos antiguos, los portátiles de juegos Gigabyte logren 120 Hz. Pero, ¿tiene sentido que estas pantallas tengan 144 y 240 Hz para una GeForce RTX 3060? Esto ya es engañar al comprador.
Y todavía no conocemos el precio de estos nuevos portátiles. Podemos recordar la historia del Asus ROG Strix G15, que fue el primero en salir al mercado con pantalla de 144 Hz y tarjeta gráfica semi-gamer. La historia terminó con una caída de precio de $1500 a $1000, porque los verdaderos gamers no entendieron el beneficio de esas configuraciones y tecnologías. Se opina que el portátil de juegos Gigabyte podría repetir el fracaso de su competidor taiwanés. Y todas esas características, como la retroiluminación RGB del teclado, no salvarán al fabricante.






